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PERLA 10: Els reis catòlics, la suposada unitat espanyola i Rajoy

La historiografia espanyola més conservadora ha considerat que amb el matrimoni de Ferran i Isabel es configura i concreta el regne d’Espanya. L’Espanya una, l’Espanya amb una història comuna de més de 500 anys com llegim sovint a la premsa o escoltem a les televisions i ràdios. En un llibre del curs de Preuniversitari,”Historia Moderna y Contemporánea de España”, de María Comas de Montáñez, editat l’ any 1968, encara en ple franquisme, s’abona aquest argumentari. Hi podem llegir:

“Con su matrimonio se unen los dos grandes reinos de Aragón y de Castilla, realizándose, después de siglos de lucha, la unidad nacional. Ésta unidad política se afianza y completa: con el triunfo sobre Portugal (que defendía los derechos de la Beltraneja),el establecimiento de la paz interior, el robustecimiento de la autoridad real (monarcas absolutos),la conquista de Granada (que marca el fin de la Reconquista) la expulsión de los judíos y la incorporación de Navarra.

Pero al mismo tiempo que realizan la unidad política y religiosa de España, los Reyes Católicos levantan los cimientos del imperio español, inaugurando una política imperialista, cuya finalidad es dar a España importancia internacional, y conseguir su hegemonía en Europa. (….) Comienza así una nueva etapa, extraordinariamente fecunda y gloriosa en la historia de España.

Molts dels dirigents polítics de la transició i també molts de l’actualitat varen estudiar en llibres amb continguts similars, i en molts casos aquesta és encara la seva única versió de la història, i aquest és un problema! Un tendeix a pensar que si el professorat hagués llegit obres com

John_Elliott_La_España_Imperial“La España imperial, 1469-1716” de J. H. Elliot, editat l’ any 1965, 3 anys abans que el llibre de text comentat-, en particular l’apartat dedicat a “la Sociedad abierta” algunes persones no haurien tergiversat amb tant convenciment aquella unió, alguns potser l’haurien qüestionat i altres com a mínim l’haurien relativitzat.

L’historiador anglès va concloure :

”Habían unido dos coronas, pero no habían ni siquiera intentado emprender la tarea, mucho más ardua, de unir a dos pueblos. Habían destruido el poder político de la alta aristocracia, pero habían dejado intacta su influencia económica y social. Habían reorganizado la economía castellana, pero al precio de consolidar el sistema de latifundios y la preeminencia de la ganadería sobre la agricultura. Habían introducido en Castilla ciertas Instituciones aragoneses de espíritu monopolístico, pero habían fracasado en el intento de unir siquiera un poco las economías castellana y aragonesa. Habían restablecido el orden en Castilla, pero habían derribado en la empresa las frágiles barreras que se levantaban en el camino del absolutismo. Habían reformado la Iglesia, pero habían creado la Inquisición. Y habían expulsado a uno de los sectores más dinámicos y ricos de la comunidad: los judíos.” I acabava afirmant aquest historiador anglès: “Todo esto ensombrece un cuadro que a menudo se pinta demasiado risueño.”

Aquest nou enfoc dels fets exposats, que podríem també qüestionar si ens referíssim específicament a Catalunya, no s’ajustava ni convenia al relat convencional i patriòtic espanyol construït en base a una història col·lectiva plena de glòries, amb una mateixa cultura, unes mateixes senyals d’identitat i un mateix passat nacional, com argumentà i propagà, Modesto Lafuente, pater, de molts historiadors espanyols en la seva coneguda “Historia General de España” de mitjans del segle XIX.

El dia 5 de març del 2017, al diari El País del grup Prisa, Patricia R. Blanco, subratlla queEspaña no es la nación más antigua de Europa por mucho que Rajoy insista.” d’acord amb els arguments de tres historiadors citats i consultats per la periodista. L’article del diari es concentra exclusivament en les expressions repetides pel president del Gobierno de España.

Mariano Rajoy insiste una y otra vez:España es la nación más antigua de Europa”. Pero aunque lo repita mil veces, el presidente del Gobierno no puede cambiar la historia. La última vez que utilizó su frase fetiche fue el pasado lunes, después de que el exconsejero catalán Francesc Homs declarase en el Tribunal Supremo por su participación en la celebración del referéndum independentista en Cataluña, el 9 de noviembre de 2014. Si Homs resulta condenado será, según dijo el exconseller “el fin del Estado español”. Pero Rajoy no lo cree posible: “España goza de muy buena salud, es la nación más antigua de Europa”. El presidente se equivoca, al menos en su segunda afirmación. Francia o Inglaterra nacieron antes.

En primer lugar, “Rajoy confunde los conceptos de nación y Estado y proyecta sus propios deseos en el pasado”, asegura José Álvarez Junco, catedrático de Historia del Pensamiento de la Universidad Complutense. Según el historiador, lo que define a una nación es un elemento subjetivo, “grupos de individuos que creen compartir ciertos rasgos culturales y viven sobre un territorio al que consideran propio”, mientras que los Estados modernos son “estructuras político-administrativas que controlan un territorio y la población que lo habita”.

Teniendo en cuenta este elemento subjetivo, “si por nación entendemos un ente etéreo que se lleva en el alma, Rajoy puede decir lo que quiera, puede decir que la nación más antigua es la que él adora”, explica Álvarez Junco, autor de “Mater dolorosa”. La idea de España en el siglo XIX. “En cambio”, continúa, “si por nación entendemos un Estado-nación, con unas fronteras, que responden a un nombre y ese nombre es España, España no es la nación más antigua de Europa”.

El presidente del Gobierno sitúa el nacimiento del Estado español en la época de los Reyes Católicos, a finales del siglo XV y principios del XVI —“Este país es una gran nación con más de 500 años de historia”, ha dicho en varias ocasiones—. Pero el matrimonio de Isabel y Fernando, según coinciden los historiadores, no logró la unidad de España. “Los Reyes Católicos no fundan ninguna nación ni tan siquiera un Estado”, asegura el historiador y escritor de novela histórica José Luis Corral. “Cuando muere Isabel, el 26 de noviembre de 1504, Fernando dejar de ser rey de Castilla, ya que solo fue rey de Castilla como consorte de Isabel”, apunta el autor de El vuelo del Águila. “La corona de Aragón, la de Castilla, la de Nápoles y Sicilia y el imperio alemán incorporado con la llegada de Carlos I siguen teniendo sus propias normas y derechos, su propia fiscalidad y su propia moneda”, continúa Corral. Y aún más, “hasta el siglo XIX las coronas de Aragón y Castilla tienen monedas diferentes”.

Tampoco Álvarez Junco cree que la España de los Reyes Católicos sea un Estado-nación: “Es una monarquía confederal, compleja, es un conjunto de señoríos”. Una prueba de ello es el “complejísimo escudo” que tenía. “Una nación se ve representada por un animal, dos colores, tres colores, en definitiva, un símbolo sencillo”. Pero el escudo de los Reyes Católicos es “un aglomerado de territorios y señoríos”.

Pero ni siquiera “estirando mucho el término del concepto moderno de nación” y aplicándolo a la unión dinástica nacida con el matrimonio de los Reyes Católicos, España es la nación más antigua de Europa, señala Ruiz-Domènec, catedrático de Historia Medieval de la Universidad Autónoma de Barcelona. “El concepto de nación, tal y como hoy en día se configura, se desarrolló en Francia a finales del siglo XII y principios del siglo XIII”, explica el experto en historia europea. Y lo mismo ocurre con Inglaterra: “Adquiere esta connotación nacional a principios del siglo XIII, cuando Eduardo I configura el Parlamento”.

Incluso “del reino de Francia, con capital en París, y del Reino de Inglaterra, con capital en Londres, se habla desde el año 1000”, apunta Álvarez Junco. Es el mismo año en el que, según José Luis Corral, nace Islandia: “Se constituye como una nación, con unos hombres libres en la asamblea de Althing”.

¿Y cuando surge España? “Rajoy no solo confunde los conceptos de Estado y nación sino los de territorio y nación, por eso, la historia de España podría incluso empezar con los romanos, dado que la llamaron Hispania, pero eso no significa que empiece la historia de la nación española”, explica José Enrique Ruiz-Domènec.

Para José Álvarez Junco, “si hablamos de nación moderna, de un conjunto humano compacto que se declara soberano sobre ese territorio habría que remontarse a las Cortes de Cádiz”, inauguradas en 1810. José Luis Corral cree, en cambio, que el “Estado español, tal y como hoy lo conocemos, nace en 1978. “En 1972, el Sáhara Occidental era tan español como la provincia de Albacete”.

En cualquier caso, la afirmación de Rajoy, de que “España es la nación más antigua de Europa” es falsa. Ni siquiera situando su nacimiento en la unión dinástica de los Reyes Católicos se alzaría con ese título: Francia e Inglaterra la superan en varios siglos.”

És clar i no calen més comentaris.

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